Cómo elegir la caja y la refrigeración de tu PC
Una buena caja no es la que más luces tiene, sino la que deja respirar a los componentes. Qué mirar y cómo organizar el aire.
El tamaño correcto
La caja determina qué placa, gráfica, disipador y fuente puedes montar. En la práctica hay cuatro categorías:
- Mini-ITX: muy compactas y bonitas en el escritorio, pero exigen piezas específicas (fuente SFX, disipador bajo o líquida de 240 mm) y un montaje más laborioso.
- Micro-ATX: un buen término medio si no necesitas muchas tarjetas de expansión.
- Semitorre ATX: la opción más versátil y la más fácil de montar. Admite prácticamente cualquier combinación.
- Torre completa: para gráficas muy largas, varios radiadores o muchos discos.
El frontal importa más que el cristal lateral
El dato que más influye en las temperaturas es cuánto aire puede entrar por el frontal. Una caja con frontal de malla refrigera claramente mejor que una con frontal de cristal o de panel macizo con entradas laterales estrechas. Con una gráfica de más de 250 W, la diferencia se nota en temperatura y, sobre todo, en ruido.
Cómo organizar los ventiladores
El esquema que funciona en casi todas las cajas es sencillo:
- Ventiladores frontales metiendo aire (dos o tres).
- Un ventilador trasero sacando aire, a la altura del procesador.
- Opcionalmente, ventiladores superiores sacando aire, ya que el aire caliente sube.
Procura que entre algo más de aire del que sale (presión positiva). Así el aire sobrante escapa por las rendijas y el polvo entra solo por los filtros, que se limpian fácilmente. En cada ventilador, una flecha en el marco indica hacia dónde empuja el aire.
Disipador por aire o refrigeración líquida
Para la mayoría de procesadores, un buen disipador de torre es suficiente, silencioso, barato y no tiene piezas que puedan fallar salvo el ventilador. Como referencia orientativa:
| Tipo | Altura típica | Consumo que disipa con holgura |
|---|---|---|
| Incluido con el procesador | — | Procesadores de 65 W en uso normal |
| Perfil bajo | 40-70 mm | Hasta unos 95 W |
| Torre de 120 mm | 150-160 mm | Hasta unos 180 W |
| Doble torre | 160-170 mm | Hasta unos 250 W |
| Líquida 240 mm | Radiador | Hasta unos 250 W |
| Líquida 360 mm | Radiador | Más de 300 W |
Las cifras varían mucho entre modelos; úsalas solo como orientación. La refrigeración líquida compacta (AIO) tiene sentido con procesadores que superan los 200 W, como un Core i7-14700K o un Ryzen 9 9950X, o cuando la caja no admite un disipador alto.
Montar un radiador correctamente
- Comprueba que la caja admite el tamaño del radiador en la posición elegida y que no choca con la memoria ni con la parte superior de la placa.
- La bomba no debe ser el punto más alto del circuito: el aire acumulado en el sistema sube al punto más alto y, si es la bomba, genera ruido y reduce su vida útil. Montar el radiador en la parte superior de la caja evita el problema.
- Si montas el radiador en el frontal, hazlo con los tubos abajo.
Un último detalle: la pasta térmica
La mayoría de disipadores traen pasta ya aplicada o una jeringa incluida. Con una cantidad del tamaño de un guisante en el centro del procesador es suficiente: la presión del disipador la reparte. Poner de más no mejora la temperatura y ensucia el zócalo.
En el configurador puedes comprobar si tu gráfica, tu disipador y tu radiador caben en la caja que has elegido.
Fuentes y método
Fichas técnicas y documentación oficial de AMD (amd.com), Intel (intel.com) y NVIDIA (nvidia.com), y manuales de los fabricantes de placas, cajas y fuentes. Las cifras de consumo y compatibilidad son las que publican los fabricantes; no son mediciones propias. Explicamos cómo trabajamos en nuestra metodología y corregimos cualquier error que nos señales en contacto.