Cómo actualizar un PC antiguo: qué cambiar primero

Antes de comprar un equipo nuevo, conviene saber si una o dos piezas bastan para darle unos años más de vida al que ya tienes.

Actualizado el 3 de octubre de 2026

Paso 1: averigua qué tienes

En Windows, el Administrador de tareas (Ctrl + Mayús + Esc), pestaña Rendimiento, muestra el procesador, la memoria (cantidad, velocidad y ranuras usadas), los discos y la gráfica. Para saber el modelo exacto de la placa base, escribe «Información del sistema» en el buscador de Windows y mira los campos «Fabricante de la placa base» y «Producto de la placa base». Con el modelo de placa puedes descargar su manual y la lista de procesadores compatibles desde la web del fabricante.

Paso 2: el orden que suele dar más por menos

1. Un SSD, si todavía usas disco duro

Es la mejora más barata y la que más se nota. Si tu placa tiene ranura M.2, usa un SSD NVMe; si no, un SSD SATA seguirá siendo muchísimo más rápido que un disco duro. Más detalles en qué almacenamiento elegir.

2. Memoria, si tienes menos de 16 GB

Con 8 GB, el sistema y el navegador ya ocupan buena parte de la memoria. Pasar a 16 GB, o a 32 GB si juegas a títulos recientes, elimina tirones. Compra el mismo tipo que ya tienes (DDR3, DDR4 o DDR5, según la placa) y, si puedes, un kit de dos módulos iguales en lugar de mezclar módulos distintos.

3. La gráfica, si el procesador aguanta

Para jugar, cambiar la gráfica es lo que más FPS aporta. Antes de comprarla, comprueba la potencia y los conectores de tu fuente, la longitud que admite tu caja y que el procesador no vaya a quedarse muy corto (lo explicamos en qué es el cuello de botella). Si eliges una Intel Arc, tu placa debe admitir Resizable BAR.

4. El procesador, dentro del mismo zócalo

Algunas plataformas permiten un gran salto sin cambiar de placa. El caso más claro es AM4: una placa B450 o B550 con un Ryzen de primera o segunda generación puede recibir un Ryzen 5000, como el Ryzen 7 5700X3D, tras actualizar la BIOS. Consulta siempre la lista de procesadores compatibles de tu placa y actualiza la BIOS antes de retirar el procesador antiguo.

5. La fuente, si vas a subir el consumo

Una fuente antigua o de baja calidad es un riesgo al montar una gráfica más potente. Si tiene más de ocho o diez años o no da la potencia necesaria, cámbiala junto con la gráfica. Cómo calcularla, en qué fuente de alimentación necesito.

Cuándo no compensa actualizar

Antes de abrir la caja

Haz una copia de seguridad de tus archivos, apaga el equipo, desconéctalo de la corriente y toca una parte metálica de la caja para descargar la electricidad estática. Si vas a cambiar el disco del sistema, puedes clonar el antiguo al nuevo con la herramienta que suelen ofrecer gratis los fabricantes de SSD, o hacer una instalación limpia de Windows.

Puedes reproducir tu equipo actual en el configurador y probar qué pasa al cambiar la gráfica o la fuente.

Fuentes y método

Requisitos de Windows 11 publicados por Microsoft (microsoft.com/windows) y listas de compatibilidad de los fabricantes de placas. Las cifras de consumo y compatibilidad son las que publican los fabricantes; no son mediciones propias. Explicamos cómo trabajamos en nuestra metodología y corregimos cualquier error que nos señales en contacto.